martes, 23 de abril de 2013

MEDIO PAN Y UN LIBRO: MANIFIESTO DE FEDERICO GARCÍA LORCA

Por casualidad, hace unos días, cayó en mis manos este discurso que  Federico García Lorca pronunció en septiembre de 1931 con motivo de la inauguración de la biblioteca de su pueblo natal, Fuente Vaqueros. Se trata de un breve texto a favor de los libros como medios de llegar al conocimiento. Este 23 de abril de 2013 quiero compartir con vosotros un extracto del mismo.

MEDIO PAN Y UN LIBRO

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" Cuando alguien va al teatro, a un concierto, o a una fiesta de cualquier índole que sea, si la fiesta es de su agrado, recuerda inmediatamente y lamenta que las personas que él quiere no se encuentren allí. < lo que le gustaría  esto a mi hermana, , a mi padre >,piensa y no goza ya del espectáculo sino a través de una leve melancolía. Ésta es la melancolía que yo siento, no por la gente de mi casa, que sería pequeño y ruin, sino por todas las criaturas que por falta de medios y por desgracia suya no gozan del supremo bien de la belleza que es vida y es bondad y es serenidad y es pasión.

" Por eso no tengo nunca un libro, porque regalo cuantos compro, que son infinitos, y por eso estoy aquí honrado y contento de inaugurar esta biblioteca del pueblo, la primera seguramente en toda la provincia de Granada.

" No solo de pan vive el hombre. Yo, si tuviera hambre y estuviera desvalido en la calle no pediría un pan; sino que pediría medio pan y un libro. Y yo ataco desde aquí violentamente a los que solo hablan de reivindicaciones económicas sin nombrar jamás las reivindicaciones culturales que es lo que los pueblos piden a gritos. Bien está que todos los hombres coman, pero que todos los hombres sepan. Que gocen todos los frutos del espíritu humano porque de lo contrario es convertirlos en máquinas al servicio del Estado, es convertirlos en esclavos de una terrible organización social.

" Yo tengo más lástima de un hombre que quiere saber y no puede, que de un hambriento. Porque un hambriento puede calmar su hambre fácilmente con un pedazo de pan o con unas frutas, pero un hombre que tiene ansia de saber y no tiene medios, sufre una terrible agonía porque son libros, libros, muchos libros los que necesita y ¿ donde están esos libros ?.

"¡ Libros ! ¡ Libros !. Hace aquí una palabra mágica que equivale a decir: " amor, amor ", y que debían los pueblos pedir como piden pan o como anhelan la lluvia para sus sementeras: Cuando el insigne escritor ruso Fedor Dostoyevsky [...] estaba prisionero en la Siberia, alejado del mundo, entre cuatro paredes y cercado por desoladas llanuras de nieve infinita; y pedía socorro en carta a su lejana familia, solo decía: < ¡ Enviadme libros, libros, muchos libros para que mi alma no muera !>. Tenía frío y no pedía fuego, tenía terrible sed y no pedía agua: solo pedía libros, es decir, horizontes, es decir, escaleras para subir la cumbre del espíritu y del corazón. Porque la agonía física, biológica, natural, de un cuerpo por hambre, sed o frío, dura poco, muy poco, pero la agonía del alma insatisfecha dura toda la vida. [...]



           Mª  Mercedes  Taboada  Oterino. Profesora de Lengua y Literatura Española.  IES  Nº 1

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