"Un Ataque de Risa". entre el chiste y la pared.
No quería levantarse. No podía. Quería dormir un rato más, solo un ratito más...Estaba tan cansado...
Sabía que era imposible. Sus padres no le iban a perdonar el día de instituto, no iban a tener compasión, y menos después de haberlos despertado con este ataque de risa. Si hubiera sido de tos aún, pero habiendo sido de risa, sabía que no tenía nada que hacer; solo podía levantarse y hacer como si no hubiera pasado nada.
Pero estaba tan cansado...
Le dolía todo el cuerpo , sobre todo las piernas, la barriga y la mandíbula, como si en lugar de dormir y descansar hubiera estado bailando y gritando frenéticamente. La culpa no había sido el baile, no. Todo había sido por culpa de mirar el móvil y, en especial, de Segur, que le había mandado dos mensajes seguidos para explicarle el último chiste que corría por el instituto. Era muy, muy, muy, pero que muy bueno, y aunque se estaba muriendo de sueño y estaba cansado, si pensaba en el chiste volvía a asomársele una sonrisita que amenazaba con descontrolarse, con convertirse de nuevo en carcajada, en dolor..
Gabriel García de Oro. " Un Ataque de Risa ". Edit. Edebé , 2011

Ningún comentario:
Publicar un comentario